«DIME QUE NO ES VERDAD»- Capítulo 1

CAPÍTULO 1

“Cuando llega el calor, fiebre de amor;

Cuando llega el calor, se enamora el corazón

El calor no tardó en llegar en mayo, justo un mes antes del verano a la costa levantina. Los días de playa eran apetecibles para cualquiera que viviera o pasara las vacaciones estivales en Torrevieja, provincia de Alicante.

Esmeralda Rojas Marcos era una joven venezolana que llevaba cinco años viviendo en Torrevieja. Era bella, bella como el mar; su cabello era de un color castaño de belleza exquisita, ondulado y largo. Ese verano se había quedado sin trabajo, pues había perdido su puesto como teleoperadora en una empresa de taxis. La empresa decidió que por falta de más taxis no podían seguir manteniendo el personal de la central de Taxicom.

Esmeralda estaba muy contenta con ese trabajo cuando empezó en el mes de abril. Pero tal alegría le duró solo treinta días.

Topacio Rojas Marcos era una de las hermanas de Esmeralda, que tenía 24 años; Topacio tenía uno más, había cumplido 25 en mayo; había trabajado con sus hermanos Esmeralda y Ezequiel en la misma empresa de taxis. Topacio tenía el cabello negro azabache pero lo que más destacaba en ella eran sus preciosos ojos verde esperanza. Su sonrisa era tan bella como la de su hermana Esmeralda.

Ezequiel era el hermano menor, tenía 21 años. Era castaño, de ojos marrones, su estatura era 1,70; en lo cual le ganaban sus hermanas, que medían 1,80. Ezequiel era llamado familiarmente “Zequi”.  Tenía problemas con sus padres, pues estos no comprendían que el joven no quisiera pertenecer a su religión, ya que eran Testigos de Jehová.

Esmeralda y Topacio habían estudiado la Biblia para ser Testigos de Jehová, pero solo Topacio había llegado a bautizarse como tal. Era la única de los tres hijos que formaba parte de tal confesión religiosa.

Mauricio Alberto Rojas era el padre de Esmeralda, Topacio y Ezequiel; era un hombre algo severo y estricto que no soportaba mucho a Zequi. Amatista Rojas de Marcos era la esposa de Mauricio Alberto, al que, para acortarle el nombre, llamaba “Mauberto”. La mujer, de 46 años amaba a sus tres hijos por igual, pero por desgracia su marido le hacía la vida un poco difícil cuando criticaba con dureza los defectos de Ezequiel, a quien parecía tener manía y animadversión, pese a que se suponía que debía tratarle con cariño y respeto. Amatista era morena, pero estaba teñida de rubia. Tenía unos bonitos ojos castaños, de nariz ovalada y labios gruesos muy pronunciados. Años atrás había acogido en su casa a su sobrina Paola Rojas Marcos, que se había quedado huérfana tras morir sus padres en los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

Paola era una morena muy sensual de ojos negros que respetaba las creencias de sus tíos, pero iba por su camino, como Zequi, que era una víctima del maltrato psicológico de su padre, pero estaba acostumbrado, lo cual odiaba Topacio, quien muy dentro de sí deseaba llevarse a su hermano a vivir a otro lugar; cuando tuviera dinero para alquilar un piso para los hermanos Rojas Marcos junto a Paola, a quien Mauricio Alberto despreciaba por no ser Testigo de Jehová como toda la familia.

Topacio respetaba a su padre, pero opinaba igual que Zequi, la mayoría de las veces no parecía ni la sombra del “intachable cristiano” al que conocían, respetaban y hasta admiraban sus compañeros de creencias.

Zequi era un gran aficionado a las telenovelas que no se perdía ni una, las veía todas y lo sabía todo sobre el tema. Su favorita era La Usurpadora, producción mexicana que había visto entera como treinta veces y nunca se cansaba.

Esmeralda era también aficionada a las telenovelas y odiaba a la gente que las llamaba despectivamente “culebrones”, pues tal adjetivo le parecía hasta un insulto al género que durante años disfrutaba en las sobremesas de Televisión Española. Su telenovela favorita la había visto precisamente por ese canal; se titulaba Cristal, la cual batió récords de audiencia en España, éxito que después se repitió con una producción protagonizada por los mismos actores de Cristal; se trataba de La Dama de Rosa.

Rocío Gala Prieto era la mejor amiga de Esmeralda, que también se había visto afectada por el despido de Taxicom, pues también trabajaba con los hermanos Rojas Marcos.

En Madrid, un guapísimo joven americano llamado Andrew Stevenson King, que trabajaba como teleoperador en Taximad, una empresa de taxis de Madrid en la que llevaba trabajando un año a las órdenes de su padre, que hasta hacía poco era un humilde taxista. George David Stevenson Willem era un hombre humilde que a pesar del éxito de la empresa seguía viviendo en el barrio de siempre, en La Latina.

Aunque nacido en Nueva York, Andrew siempre había vivido en Madrid desde que cumplió los 10 años, por lo cual hablaba español perfectamente. Andrew tenía un hermano gemelo idéntico a él. Sus rostros eran como dos gotas de agua; estaban muy unidos, lo sabían todo el uno del otro. Alexander James también se crió en Madrid al igual que su hermano Andrew, quien para acortarle el nombre le llamaba Alexei.

Jeremy Williams Thomas era el mejor amigo de Andrew. Era el típico guaperas rubio de ojos azules que volvía locas a todas las féminas a su alrededor.

Yolanda Rojo Abreu era otra de las amigas de Esmeralda que salía mucho con ella y con Rocío Gala, a quien conocía desde niña, pues fueron al mismo colegio en México. Compartían piso en el centro de Torrevieja, muy cerca de la Playa del Cura.

Andrew fue llamado por su padre, quien le preguntó dónde querían ir de vacaciones de verano su gemelo y él; lo tenían muy claro, ambos querían ir a Torrevieja.

Por tierras del levante, Esmeralda dijo a sus hermanos que no pensaba buscar trabajo en todo el verano, pues tenía la esperanza de que volvieran a contratarlos en Taxicom cuando tuvieran más socios. A sus hermanos les pareció bien y pensaban lo mismo, pero cuando Mauricio Alberto oyó la conversación le gritó a Zequi que se olvidara de esa idea, pues no soportaba que estuviera desempleado; quería a toda costa meterle en una empresa de construcción, lo cual Ezequiel odiaba. Amatista impidió que eso sucediera e impulsó a Zequi a buscar empleo en los supermercados de Torrevieja, lo que no gustó nada a Mauberto, que quería ver a su hijo trabajar muy duro; y es que veía el trabajo de supermercado como un empleo de maricas. Zequi no deseaba trabajar de albañil, pues lo consideraba una “bajeza”. En ocasiones se daba aires de grandeza, lo que su madre no soportaba; debido a tal manera de comportarse las discusiones eran en la casa como el pan nuestro de cada día.

El mejor amigo de Zequi era un atractivo joven que trabajaba como comercial en una inmobiliaria del centro de Torrevieja. Se llamaba Iñaki Obradoiro y tenía 25 años. A Mauberto no le gustaba nada tal amistad, puesto que sabía que Iñaki era homosexual.

Zequi era gay; lo sabían todos, pero sólo era respetado por Esmeralda y Paola, pues los Testigos de Jehová no aceptan a los homosexuales, ya que, según su interpretación, la Biblia condena a tales personas.

Alexander James era gay, lo que a su hermano le gustaba mucho, pues así no se pelearían por chicas. Andrew decidió que se iría con su hermano a Torrevieja en cuanto les dieran las vacaciones de verano. George David se las dio el primer día del mes de junio, cuando se fueron en coche a Torrevieja los dos solos, pues el resto de la familia llegaría a partir de julio.

Alexei era más serio y tímido que Andrew, quien era más extrovertido que su gemelo, al que amaba más que a nadie de su familia. Melanie Kingship Scott era una bella joven irlandesa de 22 años, y era la mejor amiga de Alexei.

Andrew y Alexei llegaron a Torrevieja de madrugada y se fueron a dormir al Hotel Masa para no molestar a sus parientes que vivían en la ciudad costeña.

Paloma Durán era una joven que había sido asignada para trabajar de socorrista en la Playa de Los Locos, donde iban mucho Esmeralda y sus amigas, que conocían a Paloma de salir de marcha por los pubs de Torrevieja y de discotecas por pueblos como Los Montesinos, Catral y Crevillente.

Paloma llamó a Esmeralda para decirle donde iba a trabajar ese verano, lo que alegró a la hermana de Zequi, quien se llevaba muy bien con la camarera del Pub Tirachinas. Y es que Paloma no pensaba dejar su trabajo de fin de semana.

Topacio estaba encantada con su grupo de amigos en su religión y no envidiaba las amistades “mundanas” según ella, de Zequi, Esmeralda y Paola.

Sandro Anselmi era un joven que estaba luchando contra las drogas, pues quería salir del vicio que le había hecho perder toda su fortuna; Alexei era muy amigo suyo y le tuvo un tiempo alojado en la casa familiar, con el consentimiento de Chantal King, la madre de los atractivos gemelos.

Como una marioneta. Así se sentía Ezequiel en muchas ocasiones. Como una marioneta en manos de sus padres, a los que Esmeralda criticaba con dureza por la mediocridad de su déspota y tirano progenitor.

Kristofer Stevenson era uno de los primos de Andrew y Alexei que vivía en Torrevieja; a su casa llegaron los gemelos a las doce del mediodía. Kristofer era un atractivo joven de 28 años, de pelo castaño y ojos marrón verdoso; estaba casado con una francesa llamada Marie Estevé. Marie era rubia y esbelta; tenía unos preciosos ojos negros. Era muy elegante; procedía de una familia venida a menos en el siglo XIX, por lo cual vestía conforme a la época de sus familiares. Este hecho llamaba mucho la atención de sus amigos y conocidos.

La primavera pasó y el esperado verano llegó; los informativos de televisión, así como varios medios de comunicación alertaban a la sociedad española de que sería un verano muy caluroso. No tardó en llegar la primera ola de calor, que provocó una masiva afluencia a las playas, gente sencilla y de toda clase con sus toallas, sombrillas, colchonetas, raquetas y neveras para disfrutar a lo grande en la playa.

Los gemelos Stevenson King acordaron ir todos los días a la conocida Playa de Los Locos, pues llevaban medio mes yendo a las playas de El Campello, San Juan, Salvaje, La Marina, Guardamar del Segura, Santa Pola y La Mata. Además, la Playa de Los Locos tendría plataforma desde agosto, por lo que les encantaba esa playa por mucho que se llenara. Y es que, en agosto en la Playa de Los Locos es casi misión imposible poner una toalla a menos que se llegue a las ocho de la mañana.

Paola defendió con valentía a los homosexuales cuando su tío Mauberto dijo que “todos los maricones deberían morir”, comentario que ofendió sobremanera a Topacio y Esmeralda, quienes criticaron a su padre que ofendiera a Zequi cuando él no estaba presente.

Marie Estevé propuso a su esposo que se fueran ese fin de semana a su residencia de verano en Alicante para dejarles la casa libre a los gemelos, a lo cual Kristofer accedió.

Zequi estaba en la playa con Iñaki, quien había cogido vacaciones ese mes de junio y en julio también, pues además de disfrutar de la costa cerca de casa se iría a Roma con su amigo Oskitxu Hodeiuxu, que era vasco. A Iñaki le irritaba sobremanera que Mauberto fuera tan homófobo como le describía Zequi; y es que Iñaki había dejado de ser Testigo de Jehová por ser gay. Por tal razón era un “expulsado” y la familia de Ezequiel excepto Paola y Esmeralda no le hablaban, ya que los Testigos no tienen trato y ni siquiera cruzan un saludo con quienes han sido removidos de tal confesión religiosa organizada.

Rocío Gala había estado enamorada de Iñaki, pero comenzó a olvidarle cuando supo que él no podría corresponderla debido a su homosexualidad; pero entre ellos surgió una bonita amistad que consideraban muy especial.

Topacio y Paola discutieron a causa de la homofobia de su padre; era inconcebible que siguiera atacando a Zequi siempre con lo mismo; por esto, Topacio pasó de un extremo a otro; de ser una joven devota en sus creencias a dejar todo de lado pese al mal ejemplo de su progenitor. Topacio no quería que se le contagiara el injusto desprecio de su padre hacia su hermano gay, al que quería más que a su hermana Esmeralda por ser el único hermano varón. Cuando Paola y Esmeralda oyeron de sus labios la frase “¡Voy a dejar la verdad!”, comprendieron que Topacio ya no sería más la favorita de Mauricio Alberto, pues este la odiaría nada más saber que no pertenecería más a su religión. Paola y Esmeralda apoyaron su decisión y animaron a la futura ex Testigo a no darle vueltas a la reacción de su padre, pues no merecía la pena.

Topacio urdió un plan para hacer más daño a su padre: provocar ser expulsada de la congregación; para esto buscó un ligue aquella tarde en la Playa de La Mata, una tarde en la que fue a bañarse con Paola y Rocío, con quienes ni corta ni perezosa se puso a fumar, práctica que los Testigos de Jehová condenan basándose en un pasaje bíblico que comienza diciendo: “límpiense de toda contaminación de la carne y del espíritu” en la Segunda Carta del Apóstol Pablo A Los Corintios.

La casualidad hizo que precisamente una Testigo de Jehová viera a Topacio fumando. Se trataba de Margamariana Rojo Abreu, prima de Yoli, que no dudó en reprochar con dureza el comportamiento “mundano” de Topacio, quien con altanería y soberbia –cualidades poco habituales en ella hasta entonces-, le echó el humo a la cara…

TOPACIO: Hago lo que me da la gana….

MARGAMARIANA: ¿Pero qué dices, desvergonzada?

TOPACIO: ¡¡¡ Lo que oyes!!!, ya estoy harta de que me digan lo que puedo o no puedo hacer

MARGAMARIANA: Vaya, entonces no te arrepientes de lo que estás haciendo

TOPACIO: De ninguna manera. Mi vida es mía; soy dueña de mi destino, puedo hacer lo que me plazca.

MARGAMARIANA: Ten en cuenta que cada uno rendirá cuentas a Dios por sus actos, lo dijo el Apóstol Pablo en su Carta a los Romanos.

TOPACIO: ¿Ah, sí?, pues la Biblia también dice que no se debe uno entrometer en asuntos ajenos

MARGAMARIANA: Esto no es como dices tú, estoy intentando que recapacites y abandones esa conducta mundana que sólo te echará a perder. El mundo de Satanás no te va a ofrecer nada bueno

TOPACIO: ¡¡¡Basta!!!, ¡vete, fuera de mi vista!…

MARGAMARIANA: Me voy sí, pero tarde o temprano tendrás que hablar con los ancianos.

TOPACIO: Me trae sin cuidado si se enteran o no esos charlatanes que parecen loros repitiendo siempre las mismas chorradas en la plataforma.

MARGAMARIANA: ¡¡¡Basta!!!, vete al mundo si quieres, pero no te permito que ofendas así a los hermanos que tanto se esfuerzan y trabajan por la organización

TOPACIO: ¡Que me da igual!, chívate tú si quieres.

MARGAMARIANA: De verdad chica que yo te desconozco; no pareces la misma. Si es que no sé de que me extraño; porque tus malas compañías lo dicen todo ¡así como no vas a violar los principios bíblicos!…

TOPACIO: No me hables de lo que tu Dios condena, si tienes un mínimo porcentaje de inteligencia habrás percibido que nada de lo que has soltado por esa bocaza me interesa, así que lárgate, me da asco verte la cara de amargada que tienes

MARGAMARIANA: Adiós, Topacio. Un día te arrepentirás de lo que estás haciendo y diciendo.

Margamariana se marchó llorando desconsoladamente por lo que le había dicho la hija de Mauberto.

Oskitxu se quedó sin palabras cuando Topacio le pidió que se acostara con ella para que la expulsaran de su religión; mas a pesar de que le sorprendió tal petición, accedió a los deseos de la lujuriosa joven; le hizo el amor con pasión y frenesí.

Mauberto se dejó llevar por una ira incontrolada pegándole una brutal paliza a Zequi cuando vio que estaba en la cama viendo la telenovela de sobremesa Amor Real.

         Oskitxu le pidió a Topacio que fuera su novia, pero ella le rechazó, dejando claro que sólo quería placer de cama con él; por esto, él chantajeó a la hija de Amatista confesando que había grabado el acto sexual, por lo cual Topacio, acorralada, aceptó salir con él.

Zequi e Iñaki comentaron la brutal paliza que le había pegado Mauberto, lo cual había indignado a Iñaki cuando Ezequiel, llorando a lágrima viva, se lo contó. Cuando se encontraron con Esmeralda y se lo dijeron, la joven se puso furiosa y sugirió denunciar a su progenitor, a lo cual el agente inmobiliario le dio la razón diciéndole: “Tu padre es un cerdo, esto no puede quedar así”.

ESMERALDA: Claro que no quedará así, yo no pienso permitir ninguna injusticia, y mucho menos tales agresiones…

IÑAKI: (Tras pensar unos segundos) Yo creo que en vez de denunciarle tendríamos que hablar con un anciano y contarle lo que ha pasado, así van a descubrir qué clase de padre es Mauricio Alberto Rojas.

ESMERALDA: Eso no es mala idea, así se le caerá la máscara a ese hipócrita. ¿Tú qué opinas, Zequi?…

ZEQUI: Pues que Iñaki ha dado en la diana con su idea, estoy totalmente de acuerdo.

IÑAKI: Es lo que se merece el hipócrita tu padre.

         Ajenos a tantos problemas, Andrew y Alexei disfrutaban de un caluroso día de playa en compañía de Jeremy Williams, con quien al final se habían marchado a compartir un apartamento para no causar gastos ni molestar a su primo Kristofer.

Margamariana no tardó en hablar con Mauberto y Amatista sobre el pecado de Topacio: verla fumar; Mauberto montó en cólera y al ver a la joven “mundana”, la echó de casa tras abofetearla. La lujuriosa joven juró para sí vengarse y se encaminó hacia la casa de Oskitxu, quien recibió encantado a su novia, quien viviría con él a partir de entonces; pensando para sí: “Ay zorrita, no te me vas a escapar, guarra, te voy a hacer lo que yo quiera, te tengo en mis manos”.

Esmeralda, Rocío y Yoli fueron solas a la Playa de Los Locos una mañana de finales de junio, mientras Andrew y su gemelo también se dirigían al mismo lugar.

Iñaki comentó que él no hablaría con los ancianos pese a ser un expulsado, por lo que Paola, decidida a defender la dignidad y honra de su primo Ezequiel, decidió intervenir ella y hablar con quien correspondiera de tan espinoso asunto.

Andrew creyó estar en el cielo cuando vio la belleza de Esmeralda por primera vez; ella creyó que un ángel había caído del cielo al verle. Sus corazones comenzaron a latir más deprisa a medida que se acercaban más el uno al otro.

Alexei emprendió la retirada; su “intuición gay” –como él decía-, le avisó de que su hermano había visto a una bella joven de la que se había quedado prendado nada más ver su bello rostro angelical.

Aicardo Santiesteban recibió intrigado a Paola en su casa. Él era un anciano de la congregación de sus tíos; Paola se presentó con Zequi, de quien hablaría acerca de la paliza salvaje que había propinado Mauberto a su hijo cuando descubrió que este veía una telenovela, lo cual dejó al anciano de 37 años demasiado sorprendido y perturbado, pues nunca hubiera imaginado que Mauberto fuera un hombre violento.

Andrew se acercó a Esmeralda y se presentó, lo cual hizo ella a su vez y le presentó a sus amigas Rocío y Yoli, a quienes impresionó el físico del “tío cañón” que tenían frente a ellas y cómo no, su angelical sonrisa.

         Por su parte, Topacio escribió una carta a los ancianos de su congregación para expresar su renuncia a seguir siendo Testigo de Jehová, tras de lo cual se encaminó a casa de sus padres y dejó la misiva en el buzón.

Amatista salió de casa muy triste; echaba de menos a Topacio. Antes de salir a la calle abrió el buzón y allí encontró la decisiva carta, que rezaba así:

“Yo, Topacio Rojas Marcos, renuncio a seguir siendo reconocida como Testigo de Jehová, por esto es mi decisión ser desasociada de la organización”

Amatista subió a casa y entre sollozos, entregó la carta a su esposo, quien frío como el hielo, no mostró pesar ninguno por lo que su hija había escrito y se citó por teléfono con Aicardo para entregarle la carta de Topacio.

Paola intentó consolar a su tía cuando esta le contó sobre la desconcertante decisión de Topacio, pero Amatista no podía dejar de llorar, tal situación era demasiado triste para su sensible corazón.

         Oskitxu comenzó a presionar a Topacio para que le presentara oficialmente como su novio, mas ella le pidió paciencia, pues si lo decía en esos momentos, sus padres le verían como el culpable de que ella renunciara a ser Testigo de Jehová.

Rocío y Yolanda comprendieron que sobraban frente a Andrew y Esmeralda tras hablar un rato los cuatro, por lo cual se fueron a bañarse tras dejar sus toallas bajo la sombrilla de Coca-Cola que llevaban, dejando solos a los dos, mirándose con un amor que recién nacía.

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https://www.bubok.es/libros/269545/DIME-QUE-NO-ES-VERDAD-CUANDO-CALIENTA-EL-SOL

3 comentarios sobre “«DIME QUE NO ES VERDAD»- Capítulo 1

  1. Buen primer capitulo!! Narras el núcleo en donde se producen los sucesos; los personajes -disculpa, pero en lo personal me parecen demasiados- para dar a conocerlos tanto en lo físico, como en sus actividades,personalidades y actitudes. Buen manejo de los diálogos. Inmigrantes llegados a España; amor, odio, destrato, amenazas, relaciones sy y no consensuadas más el flechazo… Seguiré leyéndote…nuevamente disculpas por mi comentario. Un cordial saludo.

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